26 abr. 2010

Nomas de huevos

Por primera vez, siento que estoy dejando de ser hombre.

Me convierto en el animal domesticado y conforme,
en el gato que se posa sobre la tv, caliente, como vientre de madre.

Me repugna verme al espejo sin pensar,
con la barba crecida de pura pinche rebeldía,
esa es mi forma de protestar.

Ahora comprendo a los inmortales,
a los que llaman desde las aulas de las universidades,
desde las celdas sin sentido.

Más tarde miraré al espejo, y de puro pinche coraje,
como signo de rebeldía, nomas de huevos,
me quitaré la barba.

No hay comentarios: