21 jun. 2012

Después de ti

Sorda soledad de media luna
entre las sábanas tiesas,
entre el zumbido del silencio,
sin sol ni sombras.

En las horas de incertidumbre,
cuando los niños lloran sólos,
ahí recuerdo tu nombre,
con las manos atadas a los ojos.

Un rápido suspiro corta el aire
y el eco atraviesa el pensamiento,
como un soldado que esquiva
balas en el tiempo, lejos.

Aquí termina la cordura de la mente,
caen de repente mil fotografías,
pero un impulso me impide recordarte,
para no volver a las mismas cosas frías.