25 dic. 2007

Una boda poblana

Esta es la crónica de una Boda Pueblerina, disfrútala...
Esto ocurrió el pasado 16 de Octubre en un lejano pueblo del prospero estado de Puebla, llamado Tejeringo el Chico, cerca de Tecojorita y Tenalgueo el Chico, famosos por su producción de lácteos, como el queso en barras, queso babas, queso badotas y queso plas, que por mucho superan a los franceses.
Aquel hermoso día de otoño, contrajeron nupcias la señorita Zoila Del Hoyo Prieto y el bien ponderado y atractivo Aquiles Baeza Parada. Las damas de honor en la ceremonia religiosa fueron las encantadoras hermanas: Melo Rosa, Melo Deborah y Melo I. Rita, y por supuesto, la Mama Melo, así como también las primas Isela Pico, Tecla Varela Vergara y Vilma Madero, quienes se mostraron muy felices por el gran acontecimiento.
El banquete resultó ser un gran éxito, acudieron muchísimos invitados, algunos venían de muy lejos, de Lomas Turbo y Lomas Ajeo, como el millonario Agapito Melorcas y su esposa Alma Marcela Silva de Alegría; también asistió gente aristócrata como Zacarías Blanco de la Barra, descendiente directo del Zar Zacarías el Grande; personajes internacionales como Willy Milano, Elber Gun, Cabuca Johson y Johny Demon. El maestro Sebino Sobretti, vestido elegantemente con un traje confeccionado con telas de Juir, fue quien dirigió la orquesta en tan prestigiada fiesta.
Las niñas Concha, Queta, Mela y Rita, sobrinas del novio, fueron las primeras en correr hacia el banquete, después de que los hermanos Guillermo "Memo" Costecho y Bartolomé Costecho les gritaron a la mayor: ¡Agarra mesa grande! Una vez que se instaló todo mundo en sus respectivos lugares, llegaron los meseros a servir el banquete, en el hubo de todo, pero lo que más gustó fue el consomé costecho y el raspado de anís que nos dieron al final; los que se quedaron con ganas de postre (pues no alcanzo para todos), se fueron con Rosa la Manguera, la señora que vende fruta en la puerta de la casa del chico temido del pueblo, mejor conocido como el Coyote Cojo. Cuando éste vio salir de la fiesta al pobre Benito Camelo que iba a comprar mangos y que es casi casi un santo, como el beato Carlos del Toro, le armó un pleito tremendo pues le dijo: "ayer te vi sentado en la parada" con tu supuesta novia, una tal Carmela Peláez; se empezaron a pelear, llegó otro tipo de mala fama, Guillermo "Memo" Herdez alias el pelón y se armó un lío.
La fiesta seguía y nadie se dio cuenta del pleito, excepto Agapito Vélez Obando que salió corriendo del lugar pues, según Mónica Galindo, comió mucha carne pero hizo pescado del toallero, es decir le dio una diarrea de aquellas. A pesar de estos pequeños incidentes, la fiesta pudo continuar en paz gracias al mensaje que emitió la premio Nóbel Rigoberta Menchú Farías, la cual iba ataviada con un hermoso vestido guatemalteco de color rosa celeste, confeccionado con una fina tela de las famosas tiendas Telas Poncho, negocio que heredó Alfonso Jr., o sea Poncho el chico, quien también estuvo presente y disfrutó del magno evento.
Por último no debemos olvidar a mi gran amigo Eduardo "Lalón" Ganiza y su primo Francisco "Paco" Jerte y a sus bellas acompañantes Rosa Melcacho y Alma María Rico. Espero que hayan disfrutado esta crónica, tanto como yo disfrute de la fiesta.....Atentamente...Aquiles Undola Vergara
Link por Hitman1479

24 dic. 2007

Recuerdos del Capitán


Ya tiene tiempo que empezamos a andar en esto. Recuerdo cuando Julián me invitó a la fiesta de Lupe, la güera de los ojos verdes y azules, hija de don Natividad, el del cerro. Pero nunca que fuimos a la fiesta, nos pasamos derechito, dejando los cerros, y aquí estamos desde entonces con ustedes.

Me contó que él día de la feria de San Martín, escuchó el pleito que se armó en la cafetería de la esquina del parque, la del gordo que es de Santiago Tuxtla, no me acuerdo como se llama, pero lo escuchó… ese día el pendejo de Rubén Arbustos me aventó un pañuelo a la cara. Habíamos estado bebiendo los maestros de la escuela, un chamaco de segundo había ganado un concurso de declamación estatal, el gobernador lo había felicitado, y como nos sentíamos orgullosos estábamos celebrando.

La bronca empezó porque Rubén era el padre del niño y no le gustó que su hijo declamara. La poesía no era para hombres, decía. Yo le dije que él no era más hombre por no declamar, que ahí estaba para demostrarlo La sangre se le subió a la cara y nos liamos a golpes. En poco tiempo yo estaba en el suelo, sujetado de los brazos por los policías de la presidencia que lo escoltaban; hay que ver como se para un hombre frente a otro cuando de humillar se trata. Dijo que jamás permitiría que su hijo saliera como los del cerro, esos niños tenían nubes en sus cabezas. Me sacaron a patadas y después de un rato me dejaron en paz, todo golpeado de la cara, me dolían las costillas y la quijada, apreté mucho los dientes ese día.

Allí me encontró Julián, me llevó para mi casa, que entonces estaba a media cuadra del parque, del lado de la iglesia, rumbo al río. Nos tomamos medio tequila y después me trajo hasta acá, no sentí el camino, hasta que salió el sol me di cuenta donde andaba, y aquí estamos desde entonces con ustedes.

Gersom Mercado Chan, El Cuexcomate, 24 de diciembre de 2007

Desesperanza

Aquí en este mundo
buscando deshacernos en la mierda,
en el lodo de las ciudades,
en las tetas de las putas,
aquí nos quedamos,
sin dios ni diablo,
con el miembro marchito entre las piernas,
con los sesos llenos de cenizas,
con las manos tapando las costras,
aquí, en este, nuestro mundo.

Miercoles, 16 de septiembre de 2007, El cuexcomate.
Gersom Mercado Chan

23 dic. 2007

Intento frustrado de un poeta terco

Intento frustrado de un poeta terco

Tierra adentro de nuestro vientre,
subiendo por las venas del cuello,
la sangre liquida del cuerpo ardiente,
palpitante entre los órganos internos,
vísceras, hiel y carne,
extirpa mi alma del cerebro humano.

Desecha la piel del animal errante
de un bosque violento
sediento de sangre,
Árboles danzantes, a la luz de la luna
que miro en las azoteas gigantes,
de un espejo somnoliento.

Mátame con la bolsa del rapto,
que sin tesoros quede
su alma al final de todo,
una ocasión prefiere,
seguir buscando su añoro.

Al preferir los honores
el nombre se torna etéreo,
como los aplausos y dones
del hombre que los confiere.

Cada tierra tiene dueño
no es así, su corazón,
el ya no velar su sueño.
dicen que costó un millón,

Vengan vean, que lo crean.
es el celo el que lo vence,
el circense pretendiente,
teje redes entre dientes.

Murmurando sus loores,
cercenando las verdades,
perpetrando iniquidades,
cascabel de vanidades.

Musas tengo en todas partes
para escribir estos versos,
pero no pretendo yo
tener un mozo converso.

Y si nomás por rimar
pretendes hacerme frente,
ten cuidado de desear
lo que no mastica el diente.

Pinta tengo de jarocho
no es el vicio es la verdad,
de no parecer mocho
en esta hermosa ciudad.